La Embajada estadounidense pide que la Argentina complete su adhesión al acuerdo que simplifica los trámites para proteger invenciones en distintos países.
<p>Buenos Aires, 29 de octubre (NA) -- Estados Unidos volvió a reclamar que la Argentina apruebe definitivamente su adhesión al Tratado de Cooperación en Materia de Patentes (PCT), una iniciativa que ya recibió el respaldo de la Cámara de Diputados y que se encuentra pendiente de tratamiento en el Senado. "Estamos muy interesados en que se apruebe el PCT", afirmó Joel Reynoso, consejero comercial de la Embajada de Estados Unidos en la Argentina, durante un encuentro de AmCham Trade & Investment. "Estamos muy ansiosos", agregó el diplomático, al referirse a la demora en la aprobación del acuerdo internacional que busca facilitar la protección de invenciones y desarrollos tecnológicos en distintos países. El PCT es administrado por la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) y permite simplificar la presentación de solicitudes de patentes en los países adheridos, aunque cada Estado conserva la facultad de decidir sobre su otorgamiento. La Cámara de Diputados aprobó la adhesión argentina el 26 de agosto último por 147 votos afirmativos y 93 negativos, pero introdujo modificaciones al proyecto, por lo que el texto regresó al Senado para su sanción definitiva. El acuerdo forma parte de los asuntos vinculados con la agenda comercial entre la Argentina y Estados Unidos, que incluye compromisos sobre propiedad intelectual, inversiones y comercio digital. Reynoso destacó además la presencia de empresas estadounidenses en el país y sostuvo que Estados Unidos continúa siendo el principal inversor extranjero, con más de 30.000 millones de dólares de inversión directa en 2025 y más de 300 compañías operando en territorio argentino. El funcionario aseguró que existe un creciente interés de las empresas de su país por ampliar sus actividades en la Argentina y mencionó las oportunidades de cooperación tecnológica y comercial entre ambas naciones. La adhesión al tratado genera diferencias dentro de la industria farmacéutica: mientras las compañías internacionales destacan que facilitaría la protección de innovaciones, sectores de los laboratorios nacionales expresan reservas sobre sus posibles consecuencias para la producción de medicamentos. Agencia NA</p>





