Fátima Mancilla recibió junto a su hijo Felipe las llaves de su nueva vivienda en una jornada marcada por la emoción y la nieve en Tilisarao. Se había inscripto en los planes ‘Progreso’ y ‘Sueños’ cuando estaba embarazada y aseguró que recién pudo creer que el sueño se había concretado cuando cruzó la puerta de su nuevo hogar.
Fátima Mancilla y su hijo Felipe Riva cumplieron hoy el sueño de acceder a la casa propia después de muchos años de espera. La mujer contó que se había inscripto en los planes ‘Progreso’ y ‘Sueños’ cuando estaba embarazada de su hijo, que actualmente tiene 14 años, y recordó los años de sacrificios, alquileres y desesperanza que atravesó hasta llegar a este día.
Fátima Mancilla y su hijo Felipe Riva cumplieron hoy el sueño de acceder a la casa propia después de muchos años de espera. La mujer contó que se había inscripto en los planes ‘Progreso’ y ‘Sueños’ cuando estaba embarazada de su hijo, que actualmente tiene 14 años, y recordó los años de sacrificios, alquileres y desesperanza que atravesó hasta llegar a este día.
La nueva vivienda representa para la familia el comienzo de una nueva etapa. Madre e hijo ya se preparan para la mudanza y Fátima contó que, además, planea casarse en febrero. “Siempre pensando y trabajando juntos para progresar”, señaló.
Uno de los momentos que más la moviliza es pasar la primera Navidad en su nuevo hogar. “No me la imagino, la verdad. El hecho de poner un clavo y que sea mi casa ya es un montón. Ni hablar de pasar esa fiesta”, afirmó.
La familia recibió la vivienda en una jornada marcada por la emoción y el blanco de la nieve en Tilisarao. “Estamos muy emocionados, muy felices. La casa es hermosa”, resumió Fátima.
“Yo confié y acá estoy, con las llaves”
Marta Vique, de 71 años, fue otra de las vecinas de Tilisarao que recibió las llaves de su vivienda y no pudo contener la emoción. “Esperé muchos años para llegar a esto”, contó y recordó especialmente a su marido, quien falleció sin poder cumplir el sueño de tener la casa propia.
La mujer, peluquera de oficio, alquiló durante toda su vida y aseguró que la vivienda significa mucho más que dejar atrás el alquiler. “Yo ya estoy grande, era mi sueño. He soñado muchas cosas para esta casita”, expresó.
Marta reconoció que, después de tantos años de espera y algunas desilusiones, había dejado de creer que finalmente tendría su propia casa. “Te digo la verdad, me desilusioné”, admitió. Sin embargo, la entrega de las llaves convirtió aquella expectativa en una realidad: “Yo confié y bueno, acá estoy, acá están las llaves. Es lo que me hace muy feliz”.
Ahora su proyecto es cerrar la casa, llenarla de plantas y comenzar una nueva etapa. Pero uno de los momentos que espera con mayor ilusión será la primera Navidad en su nuevo hogar, que planea compartir con sus hermanos. Marta contó que son diez y que pertenecen a una familia histórica de Tilisarao.
“Vamos a pasar la Navidad acá con mis hermanos. Vamos a bendecir, estrenar, bailar y tirar la casa por la ventana para despedir este año y empezar el nuevo, si Dios quiere”, celebró.

