El artista se refirió al proceso de construcción del personaje, al impacto de la obra y a las tensiones entre lo artístico y lo popular.
<p><a href="https://noticiasargentinas.com/"><strong>Buenos Aires, 3 abril (NA)</strong></a> -- El actor <strong>Julio Chávez</strong> describió el efecto inicial que busca generar la puesta en escena durante la obra <strong>“La Ballena”: “La morbidez, para mí, era justamente el atractivo que tiene el espectáculo: que se prende la luz y ves a una persona de 230 kilos. Es un elemento que dice: ‘Che, hagamos silencio; quiero que eso que está ahí adelante me cuente una historia’”.</strong></p>
<p><strong>“Tenemos una pieza más empática de lo que me dicen que es la película, en el sentido de que ubica a Charlie en un lugar mucho más humano, cercano, tierno y con humor</strong>, porque, para nosotros, tiene aspectos sórdidos, pero <strong>no hay que comunicar el drama a través de la sordidez”</strong>, continuó, y asumió que no vio el film, según supo la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Noticias_Argentinas" target="_blank" rel="noopener nofollow"><strong>Agencia Noticias Argentinas</strong></a>, a través del diálogo que el intérprete tuvo con la emisora Cadena 3.</p>
<p>Sobre el impacto posterior en el público, Chávez sostuvo que el objetivo es correrse de lo meramente físico: “<strong>Cuando se termina el espectáculo, Charlie deja de ser solamente un hombre con una situación mórbida en su cuerpo, sino que es un ser humano (…) se une a la humanidad en lugar de mantenerse siempre como un fenómeno</strong>”. En esa línea, remarcó que los conflictos que atraviesa el personaje <strong>“no le pertenecen a Charlie, son problemas que le pertenecen a la humanidad”</strong>.</p>
<p>El intérprete también se refirió a los desafíos técnicos del rol, en especial al uso de prótesis: “La confección del traje fue tremenda porque <strong>no tenemos la posibilidad del cine</strong>”. Sin embargo, destacó el resultado: <strong>“Me llevé una sorpresa enorme, porque el traje es extraordinario”</strong>.</p>
<p>En cuanto a la experiencia de habitar el personaje, admitió: <strong>“A veces te preguntás cómo voy a hacer para vivir así y después decís cómo voy a hacer para dejar de vivir así.</strong> Entonces, ese traje para mí es Charlie y, si no lo tengo puesto, no lo podría estar”.</p>
<p title="__IP__" data-ipspy="__IP__">Por otra parte, Chávez retomó su vínculo con Rosario, una plaza que definió como clave en sus comienzos: <strong>“Rosario es casi una de las primeras plazas que yo hice cuando inicié las giras teatrales”.</strong> Y recordó su primera impresión: “Cuando llegué dije: ‘madre mía lo que es este teatro, porque es hermoso’”, en alusión al Astengo.</p>
<p>Finalmente, al ser consultado sobre la relación entre prestigio y popularidad, el actor fue contundente:<strong> “La popularidad que pude haber conseguido me estimula enormemente para obligarme a ser mejor en mi oficio. Y ser bueno en mi oficio a veces me lleva a decisiones que pueden hacerme perder mi popularidad”. </strong>Según se desprende de la entrevista brindada al medio rosarino, definió esa tensión como <strong>“un problema ético-estético constante”. </strong></p>
<p><a href="https://noticiasargentinas.com/-agenciana_t6916e70a4551e78eb9423f59"><strong>#AgenciaNA</strong></a><strong> </strong></p>

